Diez consejos frente al “Text Neck”

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El mal del “text neck” (“cuello de texto”) crece al vertiginoso ritmo de la utilización de los teléfonos móviles. El quiropráctico argentino Marcelo Barroso apunta las claves para poder utilizar el móvil de manera saludable

El uso intensivo de los móviles ha dado lugar a una lesión cada vez más común, el llamado “cuello de texto” o “text neck”, que en realidad abarca, además de los músculos del cuello, la cabeza y los hombros.
La posición hacia adelante y hacia abajo de estas partes de nuestro cuerpo, que a su vez causa una fuerte presión sobre la columna vertebral, provoca un dolor intenso que se puede prevenir tomando ciertas precauciones.

Los usuarios de dispositivos móviles pasan un promedio de dos a cuatro horas por día inclinados, y entre sus actividades principales incluyen leer e-mails, enviar whatsapps y otros mensajes de texto o controlar las redes sociales.

Son millones las personas que pasan un tiempo excesivo con la mirada en un smartphone. “Es tan común la escena que apenas reparamos en el hecho de que el mundo tiene la cabeza hacia abajo, casi constantemente”, advierte Marcelo Barroso Griffiths, Quiropráctico (AQA) y director de Vertebralle.

El dolor muscular es el primer síntoma. Con el tiempo, esta mala postura bautizada “cuello de texto”, puede causar otros problemas, como el desgaste en la columna vertebral, reducción de la capacidad pulmonar, dolores de cabeza, problemas neurológicos, depresión y enfermedades del corazón, agrega el especialista, y aporta un listado de problemas inesperados del mal uso de estos dispositivos:
– Disfunción respiratoria, debida al dolor crónico alrededor del cuello.
– Pérdida de la capacidad vital de los pulmones hasta en un 30%. La respiración deficiente podría originar enfermedades cardíacas.
– Todo el sistema digestivo se ve comprometido por la postura incorrecta del cuerpo. El intestino grueso es uno de los principales afectados, sufriendo estreñimiento.
– Disminución de la fuerza muscular y respiratoria.
– El “cuello de texto” aplana la curva normal del cuello, lo que estimula la compresión del disco, originando osteoartritis temprana.
– Fuertes dolores a causa de la tensión muscular prolongada y aparición de hernias discales o compresión de los nervios de la columna.
Medidas de prevención
Estos son las recomendaciones que ofrece Marcelo Barroso Griffiths “para evitar el cuello de texto sin dejar de disfrutar de la tecnología”:

1 – Mantener la espalda recta con buen apoyo lumbar.
2 – Al escribir un mensaje, sostener el teléfono a la altura de los ojos, en un ángulo de 30 grados, para proteger el cuello y muñecas.
3 – Aprender a utilizar el móvil con ambos pulgares.
4 – No inclinar el cuello mientras se escribe un mensaje o se mira la pantalla. Intentar mover los ojos, manteniendo el cuello en posición neutral.
5 – Si se está escribiendo un mensaje desde la cama, que el cuello y la espalda estén bien sostenidos con almohadas.
6 – Evitar dañar la vista aumentando el tamaño de la letra.
7 – Evitar permanecer en una misma posición durante largos períodos cuando estás sentado. Esto no sólo beneficiará a tu cuello sino también a piernas y columna.
8 – Levantarse de la silla y tomar descansos de 5 minutos cada hora y media. Esto permite enfocar la vista en objetos más lejanos y relajar los hombros.
9 – Poner la tablet sobre una mesa con un apoyo, no sobre el regazo.
10 – Estar en un espacio bien iluminado evita problemas en la vista y malas posturas para focalizar la pantalla.

Si bien es casi imposible evitar que las tecnologías nos causen ciertos problemas, podemos hacer un esfuerzo para mirar los móviles con la columna en posición neutral y evitar pasar muchas horas al día encorvados. Si ubicamos el dispositivo a la altura de los ojos, no tendremos necesidad de doblar el cuello.
El problema es realmente profundo, y esta tensión excesiva en el cuello podría empezar a notarse a temprana edad. Por eso es importante el cuidado de la columna vertebral, realizando chequeos periódicos ya desde la infancia.
Una de las disciplinas que aborda este problema es la Quiroprácticaa. “El quiropráctico ayuda a garantizar que las complejas vías de comunicación entre el cerebro y el cuerpo (nervios), estén libres de interferencias. A su vez, chequea y corrige las subluxaciones que provoca esta tensión mediante ajustes vertebrales periódicos, evitando problemas futuros”, explica Barroso Griffiths.

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